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En Anfield no caminarán solos

Por Iván Rodríguez Alfie // @IRodriguezAlfie
El Liverpool consiguió una ventaja de tres goles en la semifinal de ida de la Champions League (5-2). La Roma tiene un reto que ya venció en cuartos, anotar tres en casa.
Noches mágicas, ese es el lema que describe a la perfección la noche vivida en Anfield. Mohamed Salah se vistió de héroe, al minuto 36 colgó el balón en el ángulo, al 45 tiro un globito ante la salida del portero romano, y, Anfield se rendía ante el Faraón, un doblete y al descanso.
En el segundo tiempo el Liverpool no bajó la guardia, salieron como ejército y en 10 minutos encontraron el tercero, gol de Mané, pero otra vez aparece Salah con una asistencia brillante. La afición red enloqueció, Liverpool se acercaba a la final. Cinco minutos después, de nuevo el egipcio, dentro del área y no se come el balón, centra para Firmino que marca el cuarto, la noche ya pinta a goleada.
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A cada minuto la Roma se despedía de la Champions, al 70 volvió a aparecer Firmino, sentenciaba a los italianos 5-0 en la ida, Anfield más vivo que nunca. Klopp eufórico con la mirada en el cielo, gritando. La Roma no entendía nada y ya había agotado los tres cambios, justo unos minutos antes del quinto gol, sacando a “Il Nuovo Capitano” Daniele De Rossi.
Con la mesa servida, Klopp manda a la banca a Salah, Anfield aplaude, hoy ha demostrado que es el Faraón. La noche está por llegar a su fin y Liverpool huele la copa de cerca, 10 minutos para apagar las luces, los sueños de la Roma.
61 segundos, Dzecko controla de pecho en el área, la pelota gira rumbo al piso donde bota y hace contacto con el pie derecho del Bosnio, entra, la Roma sueña. Anfield no lo podía creer, han pasado 3 minutos desde el descuento de la Loba y Felix Brych señala el manchón penal, para el Giallorossi, los italianos que siguen vivos. Perotti se en fila, suena el silbatazo y patea, con más técnica que fuerza, bate a Karius que intenta adivinar.
La Roma rescata algo, un sueño, dos goles. Tres para llegar a la final, el reto es volver a meter tres goles en casa, en el Olímpico. El Liverpool sale desentendido, perdido en el campo, con la certeza de que salieron perdiendo una ventaja más que ganando. Así, así es la champions.

Bersuit festeja 30 años en el Plaza

Hugo Carreón // @HugoCarreon_

30 años de carrera no podían festejarse sin visitar uno de los lugares donde más fanáticos tienen: “No se cumplen años si no se viene a México, gracias por hacernos sentir en casa”, así arrancó Daniel Suárez luego de que Bersuit comenzara el concierto con dos temas clásicos: Desconexión sideral y La Soledad.

La noche del festejo en la Ciudad de México continúo con un tema que fue muy coreado por los fans, Toco y Me Voy, que además la banda dedicó al jugador argentino de los Pumas, Mauro Formica dándole el toque futbolero al concierto que canción a canción subía de intensidad.

En complicado encapsular en una sola noche 30 años de carrera pero Bersuit lo hizo de forma perfecta, como avanzaba la noche llegaban los hits, así fueron pasando uno a uno desde El Tiempo no Para, Venganza de los Muertos y Espíritu de esta Selva, repasando discos como “Don Leopardo”.

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La segunda parte del show arrancó con Perro Amor Explota y como era de suponerse, el Plaza se puso de cabeza, todos saltando, todos bailando al ritmo de uno de los temas que colocaron a Bersuit entre los fans mexicanos.

Para la “última” parte del show dejaron grandes clásicos como Yo Tomo, El Viejo de Arriba y Porteño de Ley en voz del gran Tito Verenzuela. Antes de cerrar la noche Dani Suárez dijo: “No podemos irnos sin esto que nos trajo a México” y comenzó a sonar Señor Cobranza.

Los fans querían más y la banda tuvo que regresar para tocar un par de clásicos, primero Un Pacto y el gran final llegó con Mi Caramelo. Así empezó oficialmente la gira mundial por los 30 años de una de las bandas argentinas más importantes de los último tiempos.

Sí, la noche estuvo de la Cabeza con la Bersuit Vergarabat.

SETLIST PLAZA CONDESA:

Desconexión sideral
La soledad
Toco y me voy (Dedicada al futbolista de Pumas Mauro Formica)
Barriletes
Cuatro vientos
¿Qué pasó?
Negra murguera
Luna hermosa
Agradezco
El tiempo no para
Perro amor explota
Venganza de los muertos pobres (Afro)
Espíritu de esta selva
Por si pasa
Vuelos
Huayno 14
Esperando el impacto
Porteño de ley
Que hable de vos
No vengan
El viejo de arriba
Sr. Cobranza
Yo tomo
Se viene
La bolsa
Encore 1:
Me voy
Un pacto
Encore 2:
Mi caramelo

RESEÑA: EAT THE ELEPHANT-A PERFECT CIRCLE

Por: Germán Ortega // @Gobi3_1

Ya han pasado catorce años desde que A Perfect Circle lanzó aquel eMotive, un conjunto de covers turbulento y con versiones apocalípticas de algunas bandas o artistas que los han inspirado a implementar el género que ejecutan hoy en día. Un disco un poco desapercibido de la banda tras haber sacado Mer de Noms y Thirteenth Step, sus dos primeros (y únicos) álbumes de estudio en el que demostró una cara más orgánica y neblosa de lo que Maynard James Kennan venía manejando con Tool desde los noventa. ¿Qué ha sido del proyecto de Maynard y Billy Howerdel en ese lapso de tiempo? Muchos pensábamos que la banda se mantendría como un proyecto del cual se subsistiría de presentaciones en vivo y lanzamientos distanciados de boxsets con nuevas canciones, remixes y versiones inéditas de sus composiciones. Sin embargo, desde su reunión en 2009, muchos seguidores de la agrupación (en especial del trabajo de Maynard) no perdieron un gramo de esperanza de la posibilidad de un nuevo material discográfico,  del cual hasta hace unos días pudimos recibir en nuestras manos y computadoras.

Eat The Elephant es el nombre que denomina a la más reciente placa de A Perfect Circle y la primera en catorce años desde su último lanzamiento (quince si quieren considerarlo desde el Thirteenth Step) y del cual tuvo mucha inspiración en varias presentaciones que el conjunto realizó en la parte norte del continente americano (incluida ese magnánimo performance en la más reciente edición del Knotfest México). Siguiendo la rutina implementada por el mismo líder de Tool y Pusicifer (primero se componen las melodías, posteriormente se complementan con las letras según el ambiente de cada canción), notamos en Eat The Elephant a una banda que busca salir de su zona de confort y demuestran un lado de Maynard que no lo conocimos y que estaba ávido por experimentar desde tiempo atrás.

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El track abridor homónimo nos induce la línea de lo que uno espera al escuchar este material, una penumbra acompañada de las notas de Howedel en el piano y que al final de la misma con la frase “Just Begin” nos preludia a su sucesora Disilussioned, que como el mismo título señala, es la crítica de Maynard hacia la sociedad contemporánea, o incluso hacia el mismo mandamás que gobierna la nación de las barras y las estrellas; tal y cómo se manifiesta en The Contrarian, título apropiado para definir a una clase de psicópata y retrógrada como lo es Donald Trump. Tras melodías que aluden al rock progresivo setentero con cierta pauta en el ambient, nos reencontraríamos con el viejo estilo de la agrupación en The Doomed, la primera probada que pudimos conocer de este Eat The Elephant y la más pesada de todo el conjunto de canciones que lo conforman en la que reencarna el tema del último sermón de Cristo.

Para So Long, And Thanks For All The Fish el álbum cambiaría de manera abrupta, ya que es de lo más peculiar que la banda ha lanzado en toda su carrera, y que se comentó bastante en cuanto al sonido que se adentraba más a una reencarnación de Thirty Seconds To Mars o Snow Patrol, aunque eso no es una mala noticia como algunos creen. Aquí podemos notar a Maynard en tonalidades más altas de lo que le conocemos (lo único más cercano a ello es aquel intro de The Pot), una temática más entusiasta y rindiendo tributo a todos aquellas celebridades que nos dejaron en el 2016 así como a la novela de ficción de Douglas Adams “Guía del Autoestopista Galáctico” de la cual se inspiraron. En lo personal, la gran sorpresa de todo el disco.

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Con TalkTalk y siendo fieles al estilo de Thirteenth Step, la banda manifiesta la hipocresía de la sociedad estadounidense y el hecho de no tomar acción para poder ayudar a una sociedad muy vulnerable e indefensa de cualquier acto de arbitrariedad. Posteriormente se proseguiría con By And Down The River, aquel adelanto ofrecido en el 2013 que nos daba cierta esperanza después de un rato de silencio absoluto y que terminó siendo reversionada para el corte final, y Delicious que habla sobre las consecuencias que se deben de afrontar al actuar, tanto para bien como para mal con una improvisación acústica muy bien impuesta. Posteriormente, el interludio DLB y Hourglass serían el punto más flojo o menos interesante de toda la placa. Ésta última fue estrenada en directo sin necesidad de haber estrenado su versión de estudio, y la verdad que con todo el auto-tune en la voz de Maynard y por ser un intento de reencarnar en ciertos elementos a Puscifer, el track se queda corto en cuanto a la línea de manejo del álbum mientras nos recuerda que el tiempo se nos agota para la toma de decisiones como humanidad así como la escucha de este larga duración; el cual terminaría con Feathers y Get The Lead Out, éste último siendo una reflexión con una armonía tecnológica que podría mentar a bandas como Massive Attack o algún proyecto alterno de Trent Reznor, en la que el mismo Maynard nos pide seguir adelante si es que queremos lograr algo como raza humana y de manera individual.

Con todo el concepto desarrollado a lo largo de estas doce piezas que lo conforman, Eat The Elephant podría considerarse un regreso honesto de A Perfect Circle sin llegar a ser sobresaliente como algunos de sus seguidores lo han vitoreado (Mer De Noms se mantendrá como materia insuperable por mucho tiempo). Aún con los altibajos y defectos como la diversa repetición y falta inspiración en algunas letras de las piezas sonoras, el abrupto cambio de tonalidad en éste (The Doomed a So Long…), o incluso ese espanto de portada que representa los tópicos del disco; si Maynard no busca darle cuerda a Puscifer o cualquier otro proyecto en el que pueda estar involucrado, este disco podría ser el paso previo ante la muy anticipada quinta larga duración de Tool, la cual ya se vienen cocinando desde hace unos cuantos meses pero de la que se ha especulado desde hace varios años. Por ahora este material servirá para hacer amena dicha espera.

Título: Eat The Elephant

Artista: A Perfect Circle

Género: Rock / Metal Alternativo

Fecha de Lanzamiento: Abril 20, 2018

Disquera: BMG

Duración: 57 minutos

Perdón Andrés

Por Ivan Rodríguez Alfie // @IRodriguezAlfie

El futbol es tan castigado, que en el último siglo, nos hemos fijado sólo en aquellos que anotan goles (Y no demérito su trabajo). Le hemos robado a un genio el título del mejor del año, un balón de oro, un trofeo. Pero Andrés nunca ha sido el tipo que lucha por su nombre, no es el tipo que festeja enseñando su apellido, no, Andrés es único.
Tan único que en el momento más protagónico de su carrera, cedió el protagonismo, sí, hablo del gol de la Copa del Mundo, Iniesta se quita la playera y muestra un mensaje para Jarque “Siempre con nosotros” al fallecido ex jugador español. Recordando siempre al compañero, solidario, encontrando en su propia gloria humildad.
Perdón Andrés, te lo pide la revista francesa que no te cedió el balón de Oro. Te lo pedimos todos, te lo pide el Bernabéu que se rinde ante ti, te lo pide el futbol. Eres uno más del daño colateral de la era Messi/Cristiano, uno que decidió jugar por su equipo, por su patria. Ese es Andrés, el que aguanto el peso de ser el mejor que juega al futbol, no el que recibe galardones individuales, pero sí el que carga trofeos colectivos.
Messi balon de oro 2010
Entonces sí, señor Ferré. Hay que pedir perdón,  perdón por caer en un error de mercadotecnia, en una guerra de imagen. Perdón por no ser leal al deporte, al tipo que jugó como nadie en el 2010, y nunca pedir una portada en su revista “FranceFootball”
Andrés se marcha a China, con 33 años. Con una carrera más que envidiable, con todos los títulos en la vitrina. Se va a disfrutar del deporte, dejando las cámaras de lado, llegando a un país que aplica un método escolar, llevando a expertos en la materia para enseñar.
Perdón Iniesta, y gracias por todo.

France Football se disculpa

France Football de las revistas más prestigiosas de fútbol en el mundo acaba de ofrecer disculpas al crack del FC Barcelona, Andrés Iniesta tras no otorgarle el Balón de Oro de 2010 que finalmente quedó en manos de Loinel Messi pero que siempre quedó en la memoria de todos que lo merecía más el crack español.

Finalmente, tras ocho años de ese echo, Pascal Ferré, editor en jefe de la revista, armó un editorial en el que le pide disculpas a Iniesta, le demuestra su admiración y hasta sugiere que puede estar entre los nominados al próximo Balón de Oro siempre y cuando tenga una buena Copa del Mundo con España.

Iniesta copa

Andrés Iniesta tuvo en el 2010, el que quizá fue el mejor año de su carrera, campeón prácticamente de todo y además autor del gol que le dio el título a España en la final del Mundial de Sudáfrica.

Acá el editorial de Pascal Ferré tal y como apareció en el France Football:

Editorial France Football

Y acá la traducción:

“Lo que sigue no es un editorial. Lo dejamos claro desde el principio para evitar cualquier malentendido. Es un acto de lealtad. Absolutamente asumido. El sábado pasado, con motivo de la Copa del Rey, el Señor Iniesta jugó la última final con su club siempre antes de formalizar su partida a China. Todavía tenemos un máximo de una docena de partidos oficiales esta temporada, incluida la Copa del Mundo, para disfrutar de la gracia del mejor facilitador de todos los tiempos. No es un jugador, es EL jugador, una excepción ecuménica que merece el respeto, incluso la de los rivales como As y Marca que fueron participes este fin de semana de su homenaje. Es muy poco, este áspero paquete de mil minutos, para consolarnos por la pérdida de este funambulista, cuya elegancia solo se ve igualada por la generosidad. El lugar donde la mayoría de sus contemporáneos pasan el tiempo complicando la vida y la vista, él se divirtió durante quince años para simplificar todo. Sin ninguna arrogancia engreída y como un hedonista atento, para hacer disfrutar del buen juego. Sin él, Messi probablemente se habría cansado del Barça antes. Con él, el Barça ha destruido todas las adversidades posibles. Intuitivo, hábil e iconoclasta, el Sr.Iniesta ha demostrado que el cerebro es sin duda el músculo esencial de los campeones fuera de serie. Su talento es inventar. Un altruismo forzoso que ciertamente lo ha privado de un reconocimiento aún más majestuoso. Como es el Balón de Oro, que se le escapó en 2010 (segundo) y en 2012 (tercero). Entre las grandes ausencias en el palmarés del Balón de Oro, la de él es dolorosa. A menos que una gran actuación en Rusia le permita reparar esta anomalía democrática”.

 

Final Tazón Azteca III

Por Gustavo Langle // @MrStatsMX

Este domingo 22 de abril tuvo lugar el Tazón Azteca de la Liga Profesional de Fútbol Americano en su tercera edición, con la cual se despediría al emblemático Estadio Azul después de 72 Años de historia.

A la final de este evento llegaban los Mexicas comandados por el coach Rafael Duk y los Raptors del Estado de México que, comandados por el coach Guillermo Gutierrez, los tenía como una de las ofensivas más explosivas de la liga.

Las acciones dieron inicio con los Mexicas a la ofensa y un drive que parecía augurar puntos, terminó en desastre debido aún fumble provocado por un mal centro.

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Los Raptors sin embargo, no pudieron tomar ventaja de la situación y terminaron entregando la bola, y en varias ocasiones debido en parte al gran plan de juego de la imponente defensa de los rojos, entregaron la bola después de 3 jugadas; de echo los del Estado de México no movieron las cadenas hasta el segundo cuarto.

Mientras tanto en la otra cara de la moneda, los Mexicas movían la bola a placer y ya se encontraban arriba 3 – 0 a mediados del segundo cuarto. El marcador se separó cuando el mariscal #5 de Mexicas, Ricardo Quintana encontró a su explosivo receptor #84, Guillermo “Billy” Villalobos que en una trayectoria de escuadra adentro, dejaría atrás al perímetro para anotar 40 yardas después.

La ofensa de Raptors continuaban sin hacer mucho, y al Mariscal #12 Bruno Márquez y compañía se les notaba frustrados; y solo una posesion después de entregar el ovoide, vendría Quintana nuevamente para arrastrar 81 yardas a la escuadra jurásica y combinarse con Villalobos para poner otros 7 puntos en el marcador.

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Al medio tiempo un 17-0 es complicado pero no imposible, por lo que los Raptors trataron de abrir más las ofensa con carreras por la banda y arriesgando más pases para generar jugadas grandes las cuales nunca llegaron. La defensa fue la que pudo haber cambiado el rumbo del juego con un pick six en el inicio del cuarto cuarto, pero al ser anulado, las esperanzas de la escuadra con sede en el Edomex fueron escapando minuto a minuto hasta llegar a su fin.

La pizarra no se volvió a mover, los Mexicas manejaron a placer el juego y la destacable actuación de la mancuerna Quintana-Villalobos dio a los Mexicas este histórico triunfo en la despedida del mítico estadio.

Así concluye una temporada más de este proyecto que continúa tomando fuerza, y se espera que para el próximo año, 4 equipos más se integren  a la liga para continuar haciendo del fútbol americano en México, un espectáculo digno de seguir.

Un catalizador llamado William Miller

Laura Almaraz // @LauAlmaraz

Siempre hay algo que funciona en nuestras vidas como catalizador: la muerte de alguien querido, la historia en la que nos vemos identificados dentro de una canción, un diagnóstico mortal, una banda. Uso catalizador desde su significado como sustancia: aquello que acelera o retarda alguna reacción química sin participar directamente en ella.

Cuando vimos Almost Famous (Dir. Cameron Crowe. Perf. Kate Hudson, Billy Crudup, Philip Seymour-Hoffman. Columbia Pictures. 2000), nos dejamos atrapar por esa historia del «sí somos algo, pero no podemos ser ese algo», protagonizada por Penny Lane y Russell Hammond. O quizá lo que nos conquistó fue escuchar acordes de The Who, Todd Rundgren, The Seeds, Stillwater, Lynyrd Skynyrd, Led Zeppelin o Elton John. Ya cada quien elija lo que más le gustó de la historia de Crowe.

The Who Tommy

Pero el verdadero catalizador, para mí, fue William Miller. El personaje es un gran reflejo de lo que uno puede ser en la vida de los demás: un envión, algo que los impulse a crecer o quedarnos en el mismo lugar para siempre. Cuando conocí a Roberto, mi exnovio y músico de profesión, la madurez todavía no le llegaba por completo (incluso no creo que ya le haya llegado del todo aún), pero creo que en su vida fui lo que Rolling Stone para William Miller: un catalizador.

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William, en su narrativa de lo que tiene que pasar para escribir la historia de la portada sobre Stillwater, describe cómo su forma de ser no cool (tanto como la mía) obliga a que los demás desarrollen síntomas de madurez. Mientras más se va exponiendo y mientras más convive con ellos, el feedback es impresionante. Lo que aprenden unos de otros es claro y lo dejan ver hasta el último minuto de cualquiera de las dos versiones que hayamos visto de la película. En cualquiera de los casos, al final, quienes se ven obligados a madurar, a convertirse en adultos, a crecer, son ellos, Stillwater.

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El tipo de enseñanzas que nos puede traer una cinta, a través de su banda sonora, a través de su guión, o del propio lenguaje corporal de sus personajes, es grande, aunque muchas veces subestimado. Almost Famous fue uno de esos filmes que se convirtió en uno de culto porque, como Stranger Things, aludió a la nostalgia para volverse un éxito, un producto de adoración que está a nada de cumplir dos décadas de su creación.

Los catalizadores se hacen presentes de miles de maneras. A Roberto, por ejemplo, el catalizador le provocó crear una banda que no pretende ser Almost Famous. Con un sonido psicodélico que no terminó de definir, M & The rabbit in the hat es la muestra de una evolución musical, de una madurez personal alcanzada a través de vivencias, de música, de enseñanzas que como Stillwater, tuvieron que aprender de una persona como William Miller, para madurar.

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Almost Famous nos sigue enseñando, a 18 años de haberse estrenado, que cada uno de nosotros toma como catalizador lo que más ama: una persona, una canción, un animal, una banda. De ahí a que lo sepamos utilizar para madurar o quedarnos estancados para siempre, es otra cosa.